Fondo Mundial en Argentina: silencio de radio

0 comentarios

En diciembre de 2011 se firmó una subvención de la Ronda 10 entre Argentina y el Fondo Mundial, cuyo Receptor Principal es la empresa UBATEC Sociedad Anónima.

Los antecedentes de este proyecto son al menos tormentosos, dado que en la Ronda 9 la propuesta argentina fue rechazada antes de llegar a la revisión técnica debido a que el Mecanismo Coordinador de País (MCP) no reunía los requisitos mínimos de legitimidad y funcionamiento. Luego de un largo proceso esto cambió, como toda la membresía de la sociedad civil en el mecanismo.

En la Ronda 10 el MCP fue elegible y la propuesta fue aprobada dentro de la línea de financiamiento para poblaciones en mayor riesgo (PEMAR). A fines del año pasado se firmó el acuerdo como resultado de una negociación con el Fondo Mundial, que al decir de algunos miembros de la sociedad civil en el MCP, fue a puertas cerradas. Hoy, a punto de iniciar la implementación, algunos miembros del MCP desconocen qué quedó o salió del proyecto.

Para la realización de este artículo hemos enviado un cuestionario a representantes en el MCP del gobierno, las Naciones Unidas y de la sociedad civil. Después de un mes solo hemos tenido algunas declaraciones de miembros del MCP de la sociedad civil, en su mayoría en estricto off the record.

¿Cuáles son los problemas principales?

Falta de comunicación y participación: Es el sentir de muchos miembros del MCP que no han sido adecuadamente involucrados en la negociación, y como resultado han tomado conocimiento posteriormente de una reducción en el presupuesto del orden de los USD 600.000 y desconocen las implicaciones de esta reducción en el proyecto. Fuera del MCP, la sociedad civil tiene menos información aún, al grado que algunos colegas se han comunicado a fines del año pasado con quien suscribe para preguntar si se había firmado o no la subvención. Aparentemente, las negociaciones han sido llevadas adelante por el Receptor Principal con la Secretaría del Fondo Mundial y en alguna medida los resultados les fueron presentados al MCP como fait accompli o un hecho consumado. Las actas del MCP no son públicas y es obvio que la información no está fluyendo, ni dentro ni fuera del MCP. La sensación que dan los comentarios y correos recibidos es que en esta subvención hay un muy fuerte protagonismo del Receptor Principal (una empresa académica privada) y del gobierno, cuando curiosamente se trata de una inversión estratégica en la línea PEMAR donde las y los únicos protagonistas deben ser las organizaciones no gubernamentales de y para estas poblaciones.

La saga de los consorcios de usos múltiples: A pesar de ser una subvención e inversión estratégica del Fondo, acotada a las PEMAR, tras una pre-convocatoria del RP, varias decenas de ONG se habrían presentado para precalificar. ¿Cuál es el propósito de generar esta expectativa cuando las intervenciones son tan acotadas a determinadas organizaciones que trabajan con dicha población? Una pronta solución a un frente bélico en puerta ha sido la introducción del no tan novel modelo de los consorcios. Consorcios que son una unión transitoria de organizaciones al efecto de transformarse en sub-receptores del Fondo Mundial. Este abordaje funcionó por un breve lapso en el Perú y sobre todo permitió que organizaciones de base sin personería jurídica pudieran participar. También trajo aparejado una serie compleja de desafíos administrativos, legales y programáticos. En este caso, la importación del dudoso modelo redobla la apuesta y requiere que un consorcio cubra las cuatro poblaciones clave (es decir, trabajadoras sexuales, trans, gays y otros hombres que tienen sexo con hombres y usuarios de drogas) en determinada área geográfica.

Esto tiene dos posibles efectos colaterales: 1) forzar a un grupo de organizaciones de poca afinidad a trabajar juntas mientras puedan y 2) que los recursos para intervenciones con una determinada PEMAR terminen “en manos” de otras ONG, quienes a su vez contratarían mano de obra perteneciente a esa población. Luego de décadas de epidemia está probado que intentar llegar a una población si no es a través de una intervención entre pares es un desperdicio de recursos. Una cosa que se ha aprendido en los contados países que usaron modelos tipo consorcio es que en este terreno “se empareja para abajo”, dado que algunos subreceptores con problemas serios de eficiencia, rendición de cuentas e integridad arrastran consigo a subreceptores de mejor desempeño y actuación.

No vamos abundar en detalles sobre la propuesta de implementación, las cuestiones territoriales y aspectos técnicos. En los vínculos a continuación compartimos la única información a la que tuvimos acceso: vínculo 1, vínculo 2 y vínculo 3

Es paradójico que un país como Argentina, con los índices más altos de acceso universal a tratamiento, prevención y cuidado del VIH financiados con fuentes presupuestarias nacionales, haya puesto tanto empeño para acceder a la financiación internacional y luego, cuando llega el momento de la negociación y la implementación, el MCP quede totalmente desdibujado. Según refirió un entrevistado lo único que se ve claramente es un “gran frente de tormenta”.

Para muestra basta un botón: una de las intervenciones sugeridas en la “estrategia del programa” es el “Seguimiento sistemático de Grupos Convivientes Seleccionados dentro de los grupos MARPs“, las que incluirían visitas domiciliarias. Cuando leí esto, mientras trataba de cerrar mi boca, “flipado”, me imaginaba a un o una promotora del proyecto de uniforme golpeando la puerta de la casa del número 10 de la calle 34 de cualquier pueblo o ciudad buscando (siguiendo) a una trabajadora sexual o gay seleccionado, y a todos sus convivientes. O golpeando la puerta en busca de un personas usuaria de drogas pero aclarando que no era la policía que venía a reprimir sino un promotor que buscaba prevenir. Y las imágenes podrían seguir hasta el infinito del grotesco.

Año 2012, treinta años de epidemia, decenas de años de movilización y desarrollo de grupos de las poblaciones clave. Nada justifica la sugerencia del empleo de intervenciones como la arriba mencionada y otras que podrán encontrar en los documentos. Muchas cosas no han cambiado, pero entre ellas podemos mencionar la responsabilidad del Mecanismo Coordinador de País. Este, integrado por las comunidades, las ONG, las Naciones Unidas y el gobierno deben supervisar estratégicamente la implementación del programa y rendir cuentas, no solo al Fondo Mundial, sino a sus representados.

Lamentamos que algunos de los miembros del MCP consultados de todos los sectores no hayan querido responder. Una señal de poco interés y pobre institucionalidad.

|FUENTE|

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>